Infanticidios y Abortos selectivos de niñas
El aborto selectivo de embriones y fetos “femeninos”, y el infanticidio de niñas recién nacidas en familias o culturas que dan excesiva importancia al nacimiento de varones.
El problema es particularmente intenso en los dos países más poblados del mundo: China y la India.
La política del “hijo único” impuesta por el gobierno chino ha llevado a muchas familias a privilegiar el nacimiento de varones, sobre todo en las zonas rurales, donde la mano de obra agraria es principalmente masculina.
El difícil acceso de la mujer al mundo laboral, los sueldos ínfimos y las infrahumanas condiciones que rozan la esclavitud, hace que los padres prefieran tener hijos varones para que les ayuden económicamente sobre todo cuando estos sean ancianos. La perpetuación del apellido familiar del padre, es otro de los motivos.
En la India una mujer se regala, no se compra, porque los padres pagan para que se case. Casi todas las bodas se negocian en términos de joyas, vestidos o dinero que la familia de la novia debe pagar a su familia "política": Es la famosa dote. Un sistema que alcanza a todas las clases sociales indias y que lejos de desaparecer, va en aumento.
Curioso es que en otras partes, como en África se espera que los maridos paguen “el capital de la novia” para compensar a la familia de ésta por la pérdida de mano de obra en el hogar natal. Esto, deja a muchos hombres con la impresión de que han “comprado” una esposa, pero en la India los padres de la novia, tienen que abonar para “que se la lleven”.
Ambas tradiciones matrimoniales menoscaban la capacidad de la mujer para escapar de relaciones abusivas. Por ejemplo, en la India, los padres se muestran reacios a permitir que sus hijas retornen al hogar por temor a tener que pagar una segunda dote.
La gran mayoría de la sociedad india considera, por un lado, como una desgracia familiar que una hija no consiga casarse. Por otro lado, la familia de la novia no solo paga los gastos del evento sino que también está obligada a entregar una fuerte cantidad monetaria y material a la familia del novio, que “recibe” a la novia como una nueva hija.
No siempre las negociaciones de la dote terminan con la boda, sino que se espera que la familia de la novia siga haciendo regalos. Muchas veces su nueva familia recibe a la esposa con desprecio si no ha traído consigo suficiente dote
Y hay casos en que el conflicto por la dote termina en muerte, de esta manera, el varón al volverse a casar recibe una nueva suma importante de dinero.
Ocurre en ocasiones que los matrimonios son concertados a través de terceras personas (vecino, pariente lejano o un sacerdote) donde las respectivas familias no se conocen y los novios menos aun. Esta persona que actúa como intermediario en la unión de la pareja, será beneficiario de parte de la dote. De ahí se explica como muchos ejercen este tipo de profesión ya que genera muchos beneficios.
